Aunque no lo creas, existió un castigo pensado para quienes eran considerados demasiado habladores: una máscara de hierro que impedía hablar.
En Inglaterra y Escocia, entre los siglos XVI y XVII, la llamada scold's bridle o branks se colocaba alrededor de la cabeza y tenía una pieza que entraba en la boca para inmovilizar la lengua. Algunas incluso incorporaban una punta que podía causar lesiones si la persona intentaba hablar.
El castigo no terminaba ahí: en algunos casos, la persona era exhibida públicamente para que toda la comunidad supiera que había sido considerada una "scold", es decir, alquien que alteraba el orden con sus palabras.
Aungue suele conocerse como la "brida de la chismosa". no se utilizaba solamente contra quienes chismeaban. También podía aplicarse por insultar, difamar, discutir o desafiar públicamente a la autoridad




